domingo, 1 de abril de 2012

POEMA DE SARAMAGO



POEMA DE SARAMAGO
¿Que cuántos años tengo? - ¡Qué importa eso !
¡Tengo la edad que quiero y siento!
La edad en que puedo gritar sin miedo lo que pienso.
Hacer lo que deseo, sin miedo al fracaso o lo desconocido...
Pues tengo la experiencia de los años vividos
y la fuerza de la convicción de mis deseos.

¡Qué importa cuántos años tengo!
¡No quiero pensar en ello!
Pues unos dicen que ya soy viejo/a,
y otros "que estoy en el apogeo".
Pero no es la edad que tengo, ni lo que la gente dice,
sino lo que mi corazón siente y mi cerebro dicte.

Tengo los años necesarios para gritar lo que pienso,
para hacer lo que quiero, para reconocer yerros viejos,
rectificar caminos y atesorar éxitos.

Ahora no tienen por qué decir: ¡Estás muy joven, no lo lograrás!...
¡Estás muy viejo/a, ya no podrás!...
Tengo la edad en que las cosas se miran con más calma,
pero con el interés de seguir creciendo.

Tengo los años en que los sueños,
se empiezan a acariciar con los dedos,
las ilusiones se convierten en esperanza.

Tengo los años en que el amor,
a veces es una loca llamarada,
ansiosa de consumirse en el fuego de una pasión deseada.
y otras... es un remanso de paz, como el atardecer en la playa..

¿Qué cuántos años tengo?
No necesito marcarlos con un número,
pues mis anhelos alcanzados,
mis triunfos obtenidos,
las lágrimas que por el camino derramé al ver mis ilusiones truncadas...
¡Valen mucho más que eso!
¡Qué importa si cumplo cincuenta, sesenta o más!

Pues lo que importa: ¡es la edad que siento!
Tengo los años que necesito para vivir libre y sin miedos.
Para seguir sin temor por el sendero,
pues llevo conmigo la experiencia adquirida
y la fuerza de mis anhelos

¿Qué cuántos años tengo?

¡Eso!... ¿A quién le importa?

Tengo los años necesarios para perder ya el miedo
y hacer lo que quiero y siento!!.
Qué importa cuántos años tengo.
o cuántos espero, si con los años que tengo,
¡aprendí a querer lo necesario y a tomar, sólo lo bueno!

viernes, 30 de marzo de 2012

Como me gusta escribir y tengo tanto miedo a equivocarme he buscado, como siempre, por la Red y he encontrado en Ciudad Seva este escrito que contiene 19 consejos muy útiles para lanzarse al mundo literario. 
Os lo regalo... ¡jajajaja!


Cómo ser un buen escritor
19 consejos para un aspirante a escritor


1 Lo primero hes conozer vien la hortografia. 
2 Cuide la concordancia, el cual son necesaria para que Vd. no caigan en aquellos errores. 
3 Y nunca empiece por una conjunción. 
4 Evite las repeticiones, evitando así repetir y repe

tir lo que ya ha repetido repetidamente. 
5 Use; correctamente. Los signos: de, puntuación. 
6 Trate de ser claro; no use hieráticos, herméticos o errabundos gongorismos que puedan jibarizar las mejores ideas. 
7 Imaginando, creando, planificando, un escritor no debe aparecer equivocándose, abusando de los gerundios. 
8 Correcto para ser en la construcción, caer evite en transposiciones. 
9 Tome el toro por las astas y no caiga en lugares comunes. 
10 Si Vd. parla y escribe en castellano, O.K. 
11 ¡Voto al chápiro!... creo a pies juntillas que deben evitarse las antiguallas. 
12 Si algún lugar es inadecuado en la frase para poner colgado un verbo, el final de un párrafo lo es. 
13 ¡Por amor del cielo!, no abuse de las exclamaciones. 
14 Pone cuidado en las conjugaciones cuando escribáis. 
15 No utilice nunca doble negación. 
16 Es importante usar los apóstrofo's correctamente. 
17 Procurar nunca los infinitivos separar demasiado. 
18 Relea siempre lo escrito, y vea si palabras. 
19 Con respecto a frases fragmentadas. 
F IN

miércoles, 21 de marzo de 2012

Y ahora Semana Santa


 Ya sé que este año me he retrasado mucho para hablaros de mi Semana Santa, pero tengo razones para ello. La primera y principal es que los años no pasan en balde y todas mis actividades inherentes a la preparación de estos hermosos días, las voy realizando mucho más pausadamente.
El Miércoles de Ceniza, con la salve ante la Virgen de la Caridad, ya queda lejos, así como el Vía Crucis, el Triduo y el Miserere. Todos los actos previos a la Semana Santa de Cartagena me resultan cada año más difíciles de cumplir: Recogida del vestuario de los penitentes y monaguillos, el arreglo y casi cada año, confección de nuevas túnicas de nazareno, todo me resulta cada año más complicado y es que no quiero reconocer que la edad me van pudiendo y aunque estoy convencida de que llegará el día en que tenga que tirar la toalla, no quiero dejar de ser la responsable de que toda mi gente salga el Viernes Santo (y el Lunes y La Madrugada y el Sábado Santo...) listos para revista, sin ningún fallo, con los guantes adecuados, la medalla con los nudos correspondientes al cargo de cada cual, las zapatillas, los lazos...
Ya están colgadas en casa, repartidas por diferentes lugares, túnicas grandes y chicas, desde la del más pequeño, que aún no ha cumplido el año, hasta la del responsable de que toda la familia esté "infectada" del virus procesionil.
 Las varas de cada uno están limpias, las medallas con sus cordones, calcetines, zapatillas, caramelos y tarjetas, imperdibles que no falten para arreglar al momento el fallo cuando aparezca. ¿De cuantos días dispongo para terminar los bajos y las mangas de tanta ropa morada? ¿lloverá para esa fecha? ¡Dios no quiera! O quizás Dios si lo quiera y hágase Tu voluntad y otro año y otra Semana Santa que llega y yo viendo, que como todos los años, me va a tocar otra vez correr los últimos días y si no...¡al tiempo!

sábado, 25 de febrero de 2012

Arriado de bandera


¿Qué queréis que os diga? Me gusta, me emociona y me siento muy orgullosa de ser española. Lo siento por aquellas personas que no sientan como yo, pero ayer, concretamente, disfruté muchísimo presenciando el arriado de bandera en la explanada del muelle. Fue un acto castrense, disciplinado y hermoso. Queramos o no queramos reconocerlo, Cartagena y su gente se reúne cuando hay una convocatoria de este tipo. Nos gusta la marcialidad en los desfiles (y si no que se lo digan a nuestros procesionistas), nos gusta escuchar los toques del cornetín de órdenes y ver la respuesta de nuestras fuerzas armadas, el rezo de oración a la caída de la tarde, las marchas alegres (ayer sonaba Ganando barlovento cuando se retiraban del acto), en fin, tal vez yo esté confundida, pero ayer tarde nos reunimos en la explanada del muelle un buen número de cartageneros y no cartageneros a presenciar un acto hermoso de homenaje a nuestra bandera. ¡Gracias a la Infantería de Marina!

viernes, 13 de enero de 2012

de vez en cuando la vida...



De vez en cuando, la vida nos besa en la boca...

Esta noche canturreo a Serrat y es que es verdad, que de vez en cuando la vida te da sorpresas, alegrías, te acaricia.
Hoy me han acariciado y no con manos. Hoy he recibido palabras amables, sonrisas, halagos y todo, sin saber por qué.
Hace meses que no me acercaba por aquí, porque no tenía motivos suficientes para escribir. Sí es cierto que no me puedo quejar de como me está tratando la vida, no tengo derecho a pedir el libro de reclamaciones, no, estoy viviendo una etapa dulce en la que todo va bien, yo estoy bien, mi gente está bien, pero tal vez por esa misma normalidad, no me doy cuenta de lo afortunada que soy por poder decir "no pasa nada", pero esta tarde me ha ocurrido algo muy curioso y sorprendente. Varias personas, sin ponerse de acuerdo y de forma sucesiva, me han dicho cosas agradables, me han ensalzado, me han felicitado y juro que no entiendo todavía el por qué de tanta amabilidad. Ha sido totalmente gratuito, no esperaban de mi nada a cambio. ¡Un regalo!
Desde el siglo pasado (y aseguro que no exagero) no me había sentido tan acariciada como esta tarde y lo más fabuloso de todo esto es que quienes me han prodigado todas esas palabras cariñosas ¡eran mujeres!
Eso ha sido lo que más me ha congratulado y lo que me ha dejado sintiendo mariposas dentro de mí.
Por eso canturreo con Serrat aquello de "De vez en cuando la vida nos pasea por las calles en volandas y nos sentimos en buenas manos"
Gracias a mis acariciadoras por reconciliarme con este planeta y sus habitantes. No tenéis ni idea del bien que me habéis hecho. Gracias, gracias y gracias.