sábado, 6 de agosto de 2011

Todos tenemos parte de culpa


Esta pasada semana leí una noticia, dentro del conjunto de noticias que leemos, escuchamos o vemos en los informativos, que me ha impresionado muchísimo. Estamos tan saturados de noticias macabras y sórdidas que ya apenas nos conmueven, pero esta noticia, en particular, me ha dolido porque refleja como esta sociedad tan avanzada que hemos construido es en realidad algo duro e insensible.
La noticia la fui leyendo poco a poco y según avanzaba en su lectura me iba encogiendo por dentro:
“Ha muerto una niña de diez años asfixiada dentro de un contenedor” y pensé; que pena, que por culpa de un accidente o una imprudencia haya muerto una niña tan pequeña.
Seguí leyendo:”Su familia la encerró en el contenedor por robar un helado” y eso ya me pareció excesivo. Avancé en la lectura de la noticia: “la niña había cogido (no robado) sin permiso un helado del frigorífico de casa”. ¡Cielos santo! ¿Como se puede penalizar de esa forma a una criatura, que frente a los calores del verano de Arizona, pretende suavizarlos con un refrescante helado de casa?  
Compadecí a la pobre niña por vivir en el seno de una familia tan cruel y severa, pero a continuación aparecían los comentarios de los vecinos y ahí si que me pareció que todos somos responsables, por no actuar y mirar hacia otro lado ante hechos como los que a continuación describían:
“No era la primera vez que castigaban a la niña de esa forma” “Otras veces la castigaban sacándola en mitad de la noche y desnuda a la calle” “En varias ocasiones la obligaban a comerse las deposiciones de los perros” “Dormía sobre el pié de ducha sin ropa y sin almohada porque solía hacerse pis encima”…
¡Dios mío! ¿Cómo es posible que todo el entorno conociese lo que ocurría en esa casa y no hiciera nada para evitarlo? ¿Tan normal les parecía que no lo consideraban motivo de denuncia? ¡Todos lo sabían, todos lo veían y nadie hizo nada!
¡Pobre niña, pero también pobres de todos nosotros que no actuamos ante las injusticias o los malos tratos. Todos los días leemos u oímos noticias en las que la gente común (como tú y como yo) sale ante los medios a decir “se veía venir” “era muy violento” “con frecuencia oíamos… veíamos…” ¿Quién es el culpable? ¿Quien comete el delito o tal vez nosotros también tenemos gran parte de culpa por nuestra omisión?

miércoles, 6 de julio de 2011

La Tarde Libros: Libros, amigos y amigos mios

Me ha gustado y dado que no dispongo de tiempo para escribir cosas propias, me apropio de cosas como esta que me gustan.

La Tarde Libros: Libros, amigos y amigos mios: "' Eh, mira .. a este libro le falta una pagina'. 'Perdone, y muchas gracias'. A veces, ocurre. Hay libros que se encuentran lisiados y tuvi..."

viernes, 17 de junio de 2011

se lo debo a mi amiga Juana


Tengo que confesar que soy una de las personas, entre las que conozco, más desordenada y más indisciplinada.
La gente con la que me relaciono tiene su vida muy organizada, sabe desde hace tiempo todo lo que va a hacer dentro de siete siglos y anota todo, todo y todo y cumplen con los planes previstos, pero yo no soy así y veo muy dificil que me convierta en ello en los próximos años.
Ahora mismo es mediodía y me preguntareis: ¿tienes preparada la comida sabiendo que vas a tener un invitado dentro de una hora en casa? respuesta: NO.¿que has hecho entonces esta mañana o ahora mismo? Pues... he leido la prensa en Internet, he recibido por correo un pendriver (o como se escriba ya que una de las muchas cosas que tengo pendientes es estudiar algo de inglés para defenderme un poco) y he estado intentando configurar el dichoso pendriver (o como se diga), tambien he hecho la cama y he estado hablando por teléfono con una amiga para quedar esta tarde para ir a un evento.  ¡Ah! he puesto a remojo una lechuga y... estoy aquí escribiendo porque mi gran amiga Juana me reprende por no ser más constante en esto de escribir en el blog.
Juana: Perdoname pero soy un desastre. Tengo desperdigados por los dos ordenadores, por los dos discos externos y en algún CD que otro las cosas que escribo y me he propuesto cientos de veces ordenar, clasificar e incluso publicar mis escritos, pero eso es labor imposible. Cada vez que lo he intentado, suena el teléfono, llaman a la puerta, leo los correos recibidos, entro en facebook o miro que película acaban de extrenar o busco en Internet la crítica del último libro que me han comentado.
Esta mañana también he estado pasando unas fotos de la última excursión, desde la cámara al ordenador para enviársela a mi gente y he terminado unos patucos que hacen juego con el jersey que he tejido para la hija de una amiga que está embarazada (la hija de mi amiga es la que está embarazada)
¿Tú crees que con esta forma de vivir   puedo cumplir con tus deseos de que escriba con método y disciplina y de forma continuada en este blog?
¡Pues eso!


viernes, 3 de junio de 2011

mouseland


Me han hecho llegar esta fábula, que ya tiene algunos años, pero sigue siendo de actualidad ¿no os parece?


Fábula política difundida por Thomas C. Douglas,  (20 de octubre de 1904 - 24 de febrero de 1986)  prominente activista y político, elegido en 2004 como "El canadiense más grande de todos los tiempos".


lunes, 30 de mayo de 2011


Se está terminando el mes de Mayo y no he encontrado el momento de sentarme a escribir y ¡mira que ha habido motivos para ello!
A lo largo de este mes hemos celebrado en esta familia nacimientos, bautizos, primeras comuniones, viajes y encuentros familiares.
Como es de suponer, todas estas ocasiones han sido momentos muy entrañables y felices y me han surgido cantidad de temas para escribir, pero... ¿a quién puede interesar? Además pienso como aquel famoso escritor que presumía públicamente de estar muy enfermo para que nadie lo envidiase y de esa forma eludir las envidias sobre su buena fortuna.
En el plano social y político también han ocurrido cosas sobre las que podíamos intercambiar opiniones, pero como hay tantas formas de pensar como personas... prefiero dejarlo estar.
Me gusta más comentar que, una vez más, ha llegado la primavera, pero la primavera de verdad, que es esa que llena mi jardín de rosas, mis árboles de flores que huelen a miel y que se llenan de abejas zumbadoras libando su néctar. (que cursi me ha quedado esto pero que verdad es).
Mes de Mayo que se acaba y que a pesar de contar con treinta y un día no me ha permitido sentarme a escribir. He pasado demasiado tiempo en la calle, ¡hacía tan bueno! y eso que las acacias, los turbintos y sobre todo las jacarandas me han provocado un año más conjuntivitis, estornudos y todo lo propio de las alergias primaverales. Se lo disculpo porque ¡es tan hermoso el paisaje que crean!


Confío en encontrar tiempo el próximo mes para escribir sobre lo que ocurre en el mundo... y es que están ocurriendo tantas y tantas cosas que me está entrando como vértigo y me confirma en la realidad de que yo soy del siglo pasado.